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Mujeres en el deporte

En una época en la que la práctica del deporte no se consideraba un hecho saludable para las personas, el deporte femenino no formaba parte de las actividades del tiempo libre de las mujeres.

No existían infraestructuras para su práctica ya que en la gestión municipal o nacional no se priorizaban las instalaciones deportivas. Solo los hombres hablaban y practicaban mayoritariamente fútbol, en espacios habilitados para ello y llenaban las audiencias de las radios y los primeros televisores.

En Villena algunas mujeres se atrevieron con un deporte individual o por parejas como es el tenis, formando parte de los Club de Tenis Villena y del Círculo Agrícola Mercantil, llegando a ser veteranas y rompiendo moldes de ese momento. 

La Sección Femenina sabiendo de los beneficios que aporta el deporte para todas las personas, pero en especial para las mujeres, quiso poner su granito de arena creando algún equipo de baloncesto y comprometiéndose con la educación física de las chicas que hacían bachillerato en Villena, sin ninguna infraestructura que lo pudiera hacer posible y llegara a buen fin.

Con la entrada de la democracia el deporte entró a formar parte de los programas de los distintos partidos políticos y empezaron a construirse espacios deportivos que dieron pie a que el deporte femenino llenara el tiempo de ocio de muchas mujeres y jóvenes en distintas categorías, hasta llegar a los niveles que tenemos actualmente.

BIOGRAFÍA DE CELIA SÁNCHEZ NAVARRO

Celia nació el 2 de marzo de 1937 en la Plaza de Biar. Es la pequeña de 5 hermanos. Su etapa escolar fue corta y va desde los 4 a los 9 años al colegio de Carmelitas. Le gustaba mucho jugar y sobre todo pasar su tiempo leyendo. Es así, que a los cuatro años ya leía cuentos. Una vecina solía decirle: “¡¡ya estás leyendo!!”, y ella tumbada en el suelo seguía leyendo. Su padre era constructor y su madre para ayudar en la economía familiar puso una tienda de zapatillas en la vivienda familiar de la calle Trinidad. Esto acaba pronto porque su madre muere cuando ella tiene 8 años de un accidente en el tren. Las necesidades del cuidado de la casa las cubría su hermana mayor que fue la única que estudio dos años de bachillerato, el resto de los hermanos muy pronto se pusieron a trabajar. A los 9 años empieza a ir a casa de María la Minera para ir aprendiendo a coser, y está sólo como aprendiza hasta los 14 años que pasó a casa de Belén Cantos Izquierdo, costurera en la Corredera frente al Villenense, dónde ya podía considerarse un trabajo porque le pagaba algo por coser y le ayudó a perfeccionar este arte.

Ella, junto a otras compañeras, representaron al Círculo Agrícola durante los años 1994 a 1997, jugando por toda la provincia de Alicante y gran parte de la Comunidad Valenciana respondiendo a la invitación de otros clubs. Infatigables e entusiastas, desde primeras horas de la mañana, cogían el coche para desplazarse al lugar del partido y volvían bien entrada la tarde de un día del fin de semana y siempre dispuestas a llevar los colores del Círculo allá dónde fuera, abriendo lazos de unión con otros clubes. Así fue formándose un equipo de mujeres tenistas de Villena que llegaron a ser veteranas.  Estas eran Celia González, Leo Calabuig, Antonia Santa, Maruja Francés, Mercedes Cerdán, Virtudes Navarro, Paquita Motos, M. Carmen Hernández, Julia López y ella misma, Celia Sánchez. 

Su capacidad emprendedora, la llevó a ser pionera en otros aspectos que en aquellos tiempos las mujeres no solían participar. Ella fue creadora de su propia empresa de confección. 

Esta polifacética mujer muy culta para su tiempo que, sin tener ningún estudio, ella hace referencia a los libros, como sus grandes aliados, junto al diccionario. Es autodidacta en todos los ámbitos que ha vivido, siempre tan impulsora y con ese afán de superación nos comenta como ha llenado sus momentos de ocio toda su vida.

La libertad, la autonomía y la independencia de Celia, la llevan a ser una mujer, soltera por convicción, en un tiempo que la soltería no estaba bien vista. Ella manifiesta que le habría gustado tener hijos o hijas, pero no a cualquier precio. Tuvo varias relaciones, pero en ninguna veía a la persona con la que querría compartir su vida.

Nos consta que otras muchas mujeres, al igual que Celia, han sido emprendedoras o pioneras en otros campos de la economía. Algunas al quedar viudas muy jóvenes y tener que sacar a la familia adelante retomaban la dirección de la empresa del marido, otras que vivían solas y no querían depender de nadie, montaban sus propios negocios y otras que junto a sus maridos también emprendían llevando la empresa familiar junto al cuidado de su familia.